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Lo que necesitas saber de: Caducidad de los cosméticos

Lo que necesitas saber de: Caducidad de los cosméticos

La vida de anaquel es el tiempo durante el que un producto está en su momento ideal de funcionalidad, determinado por quién lo produce. Después de eso puede que todavía funcione pero no con la misma eficiencia. Para leer la fecha de uso sugerido, consulta el envase del producto antes de comprarlo.

Normalmente puedes encontrar la fecha de caducidad impresa una vez abriendo el producto. Este número se puede referir a los meses que puede ser utilizado el producto después de haber sido abierto por primera vez, o a los meses después de la fecha de producción del lote. Si el producto tiene una vida de anaquel mayor a 30 meses, la regulación no requiere un etiquetado especial de fecha de caducidad ya que estos productos no poseen ningún riesgo para tu salud. Sólo pierden sus propiedades de color, olor, textura o dejan de funcionar.

Cuando se está en el proceso de definir una fecha de caducidad se consideran dos factores: 

  • Cuánto dura un producto
  • En cuánto tiempo se espera que el consumidor lo use por completo.

Si los estudios de mercado demuestran que un usuario promedio tarda un año en terminarse el producto, no tiene sentido poner una fecha de caducidad de 5 años. También se pueden hacer estudios acelerados en los que se almacena el producto a temperaturas elevadas como ponerlos 8 semanas a 45ºC, equivalente a un año expuesto a temperatura ambiente.

Cuando se está probando la fecha de expiración de un producto, debe pasar un tiempo extra para poder aprobar dicha fecha. Por ejemplo, si una crema tiene una caducidad de un año, se prueba su estabilidad a los 13 meses para poder aprobarse. Cada mes de prueba cuesta dinero para el productor, entonces si solo se espera que uses un producto por un año se va a probar hasta ese periodo y no tiempo de más. Esto quiere decir que la fecha de caducidad no es una ley estricta a la que debe adherirse un productor, sino una estimación.

Es aquí donde entra en juego el sentido común del consumidor. Si han pasado solo un par de meses desde que se cumplió la fecha de uso sugerido, está bien seguir usando el producto, pero si ves que ya pasó un año tal vez sea mejor reconsiderar. Un producto basado en agua es más posible que haya tenido crecimiento bacteriano que uno basado en aceite (aunque este es propenso a la oxidación) o un polvo. Además, considera en qué parte se aplica el producto. ¿Es un labial que convive con tu saliva o una máscara de pestañas que está en contacto con tus ojos? – tal vez la mejor opción sea tirarla para evitar el riesgo de infección ocular. ¿Es un polvo bronceador que va a estar en contacto con tus piernas? – puede que sea mejor no ser tan estrictos con nosotros mismos. Si el producto tiene ingredientes activos es posible que dejen de funcionar pasada la fecha de caducidad. Por eso es recomendable reemplazar inmediatamente un bloqueador solar, exfoliante químico o antioxidante como la Vitamina C.

En el mejor de los casos un producto expirado va a dejar de hacer efecto y en el peor de los casos el producto puede irritarte la piel, provocarte una alergia o una infección. En cuanto a maquillaje, puedes encontrar signos de caducidad verdadera en un cambio en textura, color, olores extraños, si el producto se aplica diferente a cuando era nuevo y en casos extremos, crecimiento de moho.

En conclusión, el tema de la vida de anaquel en cosméticos es uno muy ambiguo pero para ser prácticos recomendamos respetarlo completamente en el caso del skincare y utilizar el sentido común para el maquillaje.

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